Es mi cumpleaños cincuenta y ocho, hace tres daba función de
Fausto, y hace cinco estrenaba el Gigante en Altzo, hace seis el Tablero de las
Pasiones de juguete y hace treinta interpretaba a Peter Cabot , del “Deseo bajo
los olmos” de O’neill, con la compañía titular del Colegio de Basiquieres.
Pero es el primero en que no hablaré con mi mamá a las 3 am.
Así que este año y para resistir a la pandemia o nomás por
sobrevivir, estoy inaugurando en el garage de mi casa nueva un teatro; se llama
“Gabinete Vasilashe”.
Un teatro personal, pequeño pero cómodo. Se podrá asistir de
uno en uno, la “experiencia” ( o sea teatro en vivo con muñequitos, música, su plot y así) será en
un espacio satanizado previamente y sus debidas medidas de bloqueo del salivazo
maligno de actor exaltado, pero muy cerca y a los ojos. No se toma video ni se
transmite por ningún medio. Irrepetible.
Lo voy a hacer con los regalos de mis amigos, con muñecos
que tenía perdidos, telones olvidados, un tigre y lo que se acumule en estos
días.
A los primeros que digan yo, se les guardará una fecha y les
regalaré un títere. Es como una echada de cartas donde las respuestas serán
historias diferentes para cada persona. Voy a aceptar tarjetas, efectivo y trueque. Cuesta
1000 pesos y pueden verlo hasta cuatro personas, pero la lectura será solo para
uno.
Los invito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario